Y de nuevo cada noche, cada día, cada instante que tengo para pensar en mí cierro los ojos y no puedo evitar recordar alguna de aquellas noches. Éramos tu, yo y aquel momento en que el tiempo se detenía.
Y entonces pensé y ahora vuelvo a pensar que fue y que podrá llegar a ser algún día si sólo quedan esos instantes, porque el resto son sólo silencio.