miércoles, 26 de septiembre de 2012

Sin esperas

Hace tiempo que decidí que no vale la pena esperar por casi nadie. 
La gente hace planes continuamente, a veces te incluyen a veces no... sinceramente la vida es demasiado corta como para estar esperando que cada vez que alguien vaya a hacer un plan te incluya a ti, porque tu tienes que hacer tus propios planes y decidir a quien incluyes en ellos. 
No esperes que la vida te traiga lo que tu quieres conseguir, persiguelo por tierra, mar y aire si de verdad lo quieres. 

martes, 11 de septiembre de 2012

Palabras en el viento

Y qué haces cuando en un instante se hunde tu mundo? Qué haces cuando tienes un problema y no sabes a quien acudir? Qué pasa cuando todo parece haber perdido el sentido? 
Normalmente acudes a esa persona que le cuentas todo y ella intentan ayudarte. Pero a veces simplemente no puedes cargar con todo el peso a una persona e intentas buscar a otra. Cuando parece que la has encontrado te das cuenta de que estás equivocada que no puedes confiar tanto en ella porque sabes que ella no deposita la misma confianza en ti. Y la amistad se basa en eso ¿no? en confianza y respeto mutuo. Pero cuando se pierde poco a poco y no hay intentos de recuperación o los que hay se rechazan? Qué haces? A quien acudes con todos esos problemas? 

Preguntas sin respuesta, son solo eso al final. 

Definición

Pesimista, negativa, pesada, cansina, caprichosa, confiada de más, inestable, lenta, aburrida, celosa, agotadora, leal, amable, borde, cabezota a más no poder, vaga, falta de imaginación, idiota, estúpida por momentos, demasiado paciente, con carácter fuerte, indecisa, insegura y un sin fin de adjetivos más. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Escoge

Camina. Corre. Salta. Vuela. Nada de eso sirve si no sabes hacia donde deberías ir. 
Te puedes equivocar, y no puedes volver atrás en el tiempo para remediarlo pero debes escoger un camino que te lleve a alguna parte. No puedes simplemente sentarte y esperar a que las cosas vengan a ti, eso solo pasa en las películas. 
Él que algo quiere, algo le cuesta  

jueves, 6 de septiembre de 2012

Altos contrastes

Sales un día a la calle, vas paseando con tus amigos y os vais contando vuestros típicos problemas: mis padres no me dejan ir a salir a no sé donde, quería estar ahora con menganito, fulanita es una perra de cojones y etc. Cuando decidís ir al parque a sentaros a un tranquilo banco para seguir discutiendo. Allí hay cantidad de niños jugando. Te fijas en uno, uno que sonríe mucho. Esa sonrisa infantil que todos tuvimos cuando nos montábamos en los columpios. Esa sonrisa que refleja la ausencia de preocupaciones, de problemas, esa sonrisa que con el paso de los años perdemos y pasa a ser una sonrisa fingida, a veces más falsa que un billete de tres euros. 

Todos quisiéramos poder regresar a esa época en la que tu mayor problema es que tu madre te riña porque dejaste los juguetes sin recoger, que ir al colegio se ve más como una diversión que como una obligación, que no te gusta el concepto de tener que compartir tus juguetes porque son tuyos y punto, en que una sonrisa simboliza la felicidad pura, que te den un beso y un abrazo tus padres es un momento mágico y maravilloso... 

Pero el tiempo pasa para todos, es el cruel enemigo contra el que intentamos luchar a pesar de que sabemos que la batalla está perdida, y nos hacemos mayores poco a poco y vamos viendo como esas preocupaciones que antes teníamos cambian, se transforman y se multiplican siempre en los peores momentos. 

Cuando menos nos lo esperamos, toc toc llaman a nuestra puerta los problemas sin solución, las responsabilidades, las repercusiones del paso del tiempo y nos volvemos locos. Perdemos la cordura que nos mantenía unidos a la gente y todo parece acabarse ahí. 
Entonces un día sacas aquellos viejos álbumes de fotos y te ves subida a aquel columpio con aquella sonrisa de oreja a oreja y te das cuenta de que el paso del tiempo ha hecho que te olvidases sonreír, de ser feliz y por un instante dejas a un lado todas las responsabilidades, los problemas, las preocupaciones, todo aquello que te atormenta y decides que no merecen la pena que contra el paso del tiempo no se puede luchar, que solo se puede intentar ser feliz. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Siempre igual

Desapareces, vuelves, te marchas y cuando te interesa saludas como si no hubieran pasado 2 o 3 semanas.

El problema no es ese, es que incumples una y otra vez una promesa que te haces a ti misma, no volverá a pasar, está cambiando, yo soy diferente y puedo asumirlo desde otro punto de vista. Todo mentira, mentira y más mentira. No has cambiado en absoluto y la otra persona tampoco, pero parece que si lo dices en voz alta y lo repites cada día que te lo puedes creer, pero en el fondo sabes que no es así. No puedes asumirlo, simplemente sabes que ya has pasado por eso otras veces y lo difícil y duro que fue y te empiezas a acostumbrar y esos sentimientos ya forman parte una parte muy grande de ti. 

Cuando los demás te preguntan, "¿cómo estás? ¿todo bien?" etc. siempre les contestas con un sí, tranquilos. me da igual, todo está perfectamente, porque ya has adquirido esa habilidad de sonreír y quitarle importancia al tema. 

Solo queda una cosa, pasar página. No es fácil, pero nadie dijo que fuera a serlo.