Sales un día a la calle, vas paseando con tus amigos y os vais contando vuestros típicos problemas: mis padres no me dejan ir a salir a no sé donde, quería estar ahora con menganito, fulanita es una perra de cojones y etc. Cuando decidís ir al parque a sentaros a un tranquilo banco para seguir discutiendo. Allí hay cantidad de niños jugando. Te fijas en uno, uno que sonríe mucho. Esa sonrisa infantil que todos tuvimos cuando nos montábamos en los columpios. Esa sonrisa que refleja la ausencia de preocupaciones, de problemas, esa sonrisa que con el paso de los años perdemos y pasa a ser una sonrisa fingida, a veces más falsa que un billete de tres euros.
Todos quisiéramos poder regresar a esa época en la que tu mayor problema es que tu madre te riña porque dejaste los juguetes sin recoger, que ir al colegio se ve más como una diversión que como una obligación, que no te gusta el concepto de tener que compartir tus juguetes porque son tuyos y punto, en que una sonrisa simboliza la felicidad pura, que te den un beso y un abrazo tus padres es un momento mágico y maravilloso...
Pero el tiempo pasa para todos, es el cruel enemigo contra el que intentamos luchar a pesar de que sabemos que la batalla está perdida, y nos hacemos mayores poco a poco y vamos viendo como esas preocupaciones que antes teníamos cambian, se transforman y se multiplican siempre en los peores momentos.
Cuando menos nos lo esperamos, toc toc llaman a nuestra puerta los problemas sin solución, las responsabilidades, las repercusiones del paso del tiempo y nos volvemos locos. Perdemos la cordura que nos mantenía unidos a la gente y todo parece acabarse ahí.
Entonces un día sacas aquellos viejos álbumes de fotos y te ves subida a aquel columpio con aquella sonrisa de oreja a oreja y te das cuenta de que el paso del tiempo ha hecho que te olvidases sonreír, de ser feliz y por un instante dejas a un lado todas las responsabilidades, los problemas, las preocupaciones, todo aquello que te atormenta y decides que no merecen la pena que contra el paso del tiempo no se puede luchar, que solo se puede intentar ser feliz.
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