La comida fría, una siesta y ver un par de series en la televisión, después trabajas un rato, hace días que no lo haces, pero estas de vacaciones y piensas en parar. Una cena ligera, en la televisión ponen una de esas películas americanas románticas en las que todo tiene un estupendo final feliz, piensas que gran mentira, la vida nunca es así. Suena el teléfono, es tu madre que quiere saber si mañana como cada sábado vas a ir a comer, le dices que sí, que mañana la ves que ahora estas ocupada y no puedes hablar. Mentira, nunca estas ocupada sólo es que no quieres hablar, no tienes nada que decir. Se acaba la película, te vas a la cama, estas cansada, lees un rato.
Otro día se ha acabado, otro día más que se fue y todo sigue igual, nada ha cambiado o eso quieres creer aunque no puedes porque ha pasado otro día más en el que has estado pensando en lo que podría haber pasado si te hubieras decidido de una vez a dar el paso que tienes que dar, a tomar la iniciativa por una vez, a decidir dar un giro a la monotonía. Mañana será un día nuevo, otras 24 horas más para pensar en nuevas formas de autoconvencerte de que no necesitas nada más de lo que tienes aunque sabes que no es verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario